Cuando las altas temperaturas aprietan, nuestro cuerpo nos pide platos ligeros, fáciles de digerir y con un alto contenido en agua. Por eso, hoy te traemos una deliciosa ensalada de calabacín y melón, una opción perfecta, rápida y muy original para combatir el calor del verano. Como hemos mencionado en otras ocasiones, el mundo de las ensaladas es tan amplio como nuestra imaginación lo permita, pero esta combinación destaca especialmente por su increíble frescura, el contraste de sus sabores dulces y la textura crujiente de sus ingredientes.
Si buscas salir de la rutina de la lechuga y el tomate, este plato se convertirá en un imprescindible en tu menú semanal.
Ingredientes Necesarios
Para preparar esta receta llena de vitaminas y contrastes, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 1/2 Melón: El de la imagen original es de la variedad Cantalupo, que aporta un color naranja precioso, pero puedes utilizar el que más te guste (Piel de Sapo, Galia, etc.).
- 2 Calabacines medianos: Deben estar firmes y frescos, ya que los consumiremos crudos.
- 2 Manzanas: Te recomendamos variedades crujientes y con un punto ácido, como la Granny Smith o la Fuji.
- 1 Granada: Aportará un toque estético espectacular y muchísimos antioxidantes.
- Un puñado de nueces: El contraste perfecto gracias a sus grasas saludables y su textura crujiente.
Modo de Preparación Paso a Paso
- Prepara la fruta base: Comienza pelando y retirando las semillas del medio melón. Córtalo en rodajas finas o en cubos del tamaño de un bocado, según tu preferencia. Repite la misma operación con las manzanas, asegurándote de desechar el corazón.
- Crea las cintas de calabacín: Lava muy bien los calabacines. Ayudándote de un pela-patatas o de una mandolina, córtalos a lo largo en tiras muy finas, creando unas bonitas cintas que darán mucho volumen al plato.
- Extrae los granos y pica los frutos secos: Corta la granada por la mitad y extráele todos los granos rojos (un buen truco es golpear la cáscara con una cuchara de madera sobre un bol). A continuación, pica las nueces en trozos medianos para que se sientan bien al masticar.
- Mezcla los ingredientes: En una ensaladera amplia, introduce las cintas de calabacín, los trozos de melón y manzana, los granos de granada y las nueces picadas. Remueve con suavidad para integrar los sabores sin estropear la fruta.
Opciones de Aliño: El Toque Final
Una de las grandes ventajas de esta ensalada es su versatilidad a la hora de aderezarla. Una vez mezclados todos los ingredientes, solo te queda aliñar al gusto justo antes de servir para que no pierda su textura crujiente. Aquí tienes varias opciones excelentes:
- Tradicional y saludable: Un buen chorrito de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE), sal en escamas y vinagre de manzana o de Módena.
- Toque Cítrico: Sustituye el vinagre por el zumo de medio limón recién exprimido; potenciará muchísimo el sabor dulce del melón.
- Estilo Cremoso: Acompáñala con una salsa de yogur natural sin azúcar, un poco de ajo en polvo, pimienta y menta fresca picada para un acabado espectacular.















