La palloza es una vivienda tradicional, especialmente en la zona de los Ancares, que manifiesta la adaptación del hombre al entorno natural.

Estas pallozas son construcciones que hunden sus raíces en la época castreña, y se construyen con materiales autóctonos, piedra para sus muros, madrea en su artesonado y paja para su techumbre. Los poderosos bajos muros sujetan el pesado armazón de madera.

Su forma más común es la ovalada y en ella convivían hombres y animales. Al carecer de chimenea, el humo del hogar se extendía por a vivienda produciendo efectos beneficiosos tales como evitar roedores, anidamiento de aves y secado de la paja de curtición.

Otra construcción singular y características de la zona son los hórreos; edificaciones generalmente de planta cuadrada, sobre cuatro pilares de piedra o madera, paredes generalmente en madera y teito de paja que se usaban como almacén para alimentos y enseres.