Estamos en plena época de la cosecha de la uva, un momento importante para los viticultores del Bierzo.

Seguramente sois muchos los habéis participado o participaréis en las labores de recolección de las que existen dos formas de actuar: la manual y la mecánica. En este post hablaremos de la forma más tradicional y la más practicada y conocida por todos: la manual.

Para empezar es muy importante planificar esta recolección para el mismo día en el que la uva va a entregarse a la bodega. Aquí, el vendimiador se ayuda de unas tijeras o un corquete y recorre zepa a zepa cortando racimo a racimo, teniendo especial cuidado de no comprimir ni aplastar la uva dentro de los recipientes.

La recogida manual garantiza sobre todo el buen estado de la materia prima en el momento en que llega finalmente a la bodega.