Se acerca Halloween es una buena ocasión para sorprender a los más pequeños con divertidas creaciones que luego podrán comerse.

Escobas de bruja: cortar en tiras unas lonchas de queso y atarlas con una tira de cebollino a un palito de pan salado.

Dedos sangrientos: hurtar con paté una rebanada de pan de molde, enrollarlo y decorarlo con una almendra y tomate frito.

Huevos de araña: cocer unos huevos, pelarlos y cortarlos por la mitad. Vaciar las yemas y mezclarlas con un poco de atún y mayonesa. Rellenar nuevamente las mitades y decorar con aceitunas negras formando unas divertidas arañas.

Estas son solo algunas ideas, pero podéis desarrollar muchas otras: pizzas de Halloween, ojos sangrientos, tarta tumba…