La pera caruja es una variedad endémica del Bierzo, de la familia de las peras de agua. Llama la atención la época en que da sus frutos, en pleno invierno. Existen muy pocos árboles frutas de esta variedad por lo que su producción es muy limitada.

Son de tamaño pequeño, con un color amarillo amarronado, y en muchas ocasiones presentan manchas. Tradicionalmente se consumían en compota y cocidas en vino tinto. Era un postre muy típico en el invierno y muy sencillo. Basta con pelar y cortar a la mitad las peras, añadirles azúcar o miel, según gustos, cubrirlas de vino tinto y dejar cocer durante 20 minutos. Se pueden consumir frías o templadas. Es un postre de mayores, dulce, jugoso y reconfortante durante el frío invierno del Bierzo. No es fácil encontrar esta variedad en el mercado, pero la receta queda igualmente deliciosa con pera conferencia del Bierzo.

¿Alguien conoce o ha probado alguna vez la pera caruja?

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