Cuando los españoles llegaron a Perú en 1.532 buscando joyas y tesoros, se encontraron con el «tesoro enterrado»: la patata.

Durante el mes de agosto comienza en el Bierzo la recogida de patatas. Hay que sacarlas de la tierra con cuidado de no romperlas, quitarles la tierra y conservarlas en un lugar ventilado y oscuro.

Las patatas son un alimento básico en nuestra gastronomía. Están presentes en infinidad de platos y elaboraciones, siendo en gran parte de ellos ingrediente principal. La tortilla española, el puré de patatas, las «papas» al horno, las patatas fritas…

Es un alimento rico en hidratos de carbono, contiene vitaminas y minerales y debemos introducirla en nuestra dieta al menos tres veces a la semana.

Hay gran variedad de patatas. Atendiendo al modo de riego podemos hablar de patatas de secano y de regadío, siendo las primeras más sabrosas pero menos abundantes.

A las primeras patatas se les llama «patatas nuevas» y comienzan a recogerse, según zonas del Bierzo, a finales de julio. Es una patata muy sabrosa para consumir simplemente hervida, con un poco de sal y aceite de oliva. Cuecen muy rápido por lo que habrá que estar atentos a que no se rompan.