Hoy en día los arqueólogos pueden  determinar si las pepitas encontradas en yacimientos habitados provienen de uvas  silvestres o cultivadas. Se han descubierto pepitas de vid cultivada en el Cáucaso, al este  del mar Negro, con una antigüedad de unos siete mil años. Así, puede decirse que el primer viñedo fue plantado con toda probabilidad entre los actuales territorios de Turquía, Georgia y Armenia.

El origen puede estar en Mesopotamia o Armenia, aunque a la luz de conocimientos recientes, se conoce que la vid tanto  silvestre como vinífera existe desde la Era Terciaria. Demostrando que  el vino fue conocido por todos los pueblos antiguos desde la India hasta las Galias.

A pesar de las investigaciones no se sabrá nunca quien fue la primera persona que bebió este zumo fermentado.

Fuente: www.catadelvino.com