Los Ancares constituyen una importante Reserva Natural, con bellos paisajes donde la vegetación y la fauna se desarrolla en libertad. Conserva sus lagos glaciares y algunos de los picos más altos de la provincia, como el Pico Cuiña (1.992 m) y el Pico Miravalles (1.969 m). Son varios los ríos que discurren entre sus valles, a cuya vera se han desarrollado los principales pueblos.

Es un entorno privilegiado para los amantes de la naturaleza, el senderismo y el deporte al aire libre; y por supuesto un excelente destino para las personas que buscan tranquilidad y un entorno natural.

El desarrollo del turismo rural nos ofrece una hospitalidad sencilla y confortable, que permite descubrir y disfrutar de un espacio privilegiado sin renunciar a las comodidades habituales.