Es esta una ruta eminentemente montañosa, marcada por la sierra de Ancares que acoge importantes cumbres: Curiña, Miravalles, Mustallar… podremos visitar la vivienda tradicional, la palloza, en Pereda o en Balouta. Pero sobre todo descubriéramos una región llena de encanto donde pasado y presente se dan la mano.

Esta ruta se realiza por carretera, si bien estrecha y con frecuentes curvas, en buen estado. Ancares conserva una gran riqueza de valles y montañas que la hacen única. Su pasado rural nos habla de la necesidad de adaptación del hombre al medio ambiente donde sus moradas eran las pallozas en cuyo interior, hombres y animales pasaban el crudo invierno.

Iniciamos nuestro recorrido en Vega de Espinareda, cuyo origen se relaciona con el monasterio benedictino de San Andrés de Espinareda. Cruzamos el puente e Vega y corriente arriba divisamos otro punte de origen medieval restaurado. El primer pueblo que nos sale al paso es sésamo, con la iglesia parroquial de San Salvador. En sus inmediaciones está Peña Piñera, farallón rocoso de 999 m de longitud por 15-20 de altura con punturas rupestres datadas del 2300 al 1500 a C.

Continuamos carretera arriba hasta el puerto de Lumbrera, 1.048 m, desde donde tenemos una vista panorámica del valle. A nuestros pies se halla la garganta las Hoces del Diablo por donde pasa el río Ancares hacia el Cúa. También desde aquí vemos los pueblos de Villarbón y Lumeras, en mayor o menos medida abandonados.

Seguimos hasta Candín desde donde se nos da la oportunidad de acercamos a Espinareda y Suertes siguiendo el arroyo de la Vega. Ya en Candín encontramos abundantes resto de explotaciones auríferas romanas en el pago de la Murocas. Entre perada y Candín hay un salto de agua de gran belleza y una fuente de aguas ferruginosas.

Nos llegamos hasta Pereda donde de nuevo hay restos de explotaciones romanas y una palloza hecha museo. A 3 km se halla Tejedo que conserva algunos restos de ferrería de 1788, el banzadillo, la fragua y la vivienda. Continuamos ascendiendo al Puerto de Ancares a 1.684 m. A continuación tenemos la opción de bajar hacia Balouta donde encontramos numeras pallozas restauradas, o descender dirección Suárbol donde existe un hermoso valle glaciar y bosques de roble albar. Las casas del pueblo fueron reconstruidas en granito y pizarra tras el incendio de 1959. En ellas se nos muestra la artesanía de los canteros, ventanas ovales y circulares, molduras, cabezas esculpidas… una casa blasonada nos llama la atención por tener esculpida una figura humana que algunas datan de originen celta.

Pinturas Rupestres de Sésamo

En las inmediaciones de este pueblo se encuentra Peña Piñera, donde se encontraron las primeras pinturas rupestres de la provincia de León. Os expertos las datas de 2300 al 1500 aC. Y aunque nos muestran un arte muy esquemático y básico, son el fiel reflejo de la existencia de vida humana hace miles de años, durante el calcolítico.