
De la remolacha llama especialmente la atención su intenso color, pero además, en los últimos años, el consumo de la remolacha ha incrementado como complemento de algunas bebidas dulces (tiene un alto contenido en sacarosa), haciendo de ella un producto más versátil de lo que creíamos y de lo que estábamos acostumbrados.
Lo que sí sabíamos de la remolacha es que es un alimento muy nutritivo; rico en potasio, vitamina C y folatos. Además, las remolachas al contener mucha agua son fuente de fibra natural soluble e insoluble.
Digestivas
Como decíamos, contienen mucha fibra, por lo que el consumo de remolacha ayuda a mejorar el tránsito intestinal.
Mejoran la circulación
Las remolachas contienen nitratos de origen natural, lo que contribuye a la relajación y dilatación de los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y regulando de la presión arterial.
Proteínas
Por lo que la remolacha es ideal para mejorar el rendimiento físico tanto en el día a día, como en el momento de practicar deporte.
Antiinflamatorias
Esta hortaliza ofrece un importante poder antiinflamatorio que protege los órganos internos y mejora la circulación sanguínea.
Antioxidantes
El betalin es un pigmento que contienen las remolachas y que es eficaz en el proceso de desintoxicación, ayudando a combatir la acción de los radicales libres.
La remolacha es una hortaliza que se pueden consumir tanto crudas como cocidas. Lo importante es cocinarlas con piel (la podemos retirar cuando la vayamos a comer) para no desaprovechar sus propiedades.













