El Lago de Carucedo destaca por su singular formación, debida a las excavaciones romanas de Las Médulas; un vestigio mas que se conserva de la actividad minera del imperio romano.

Teniendo su origen donde lo tiene, no es de extrañar que su existencia esté plagada de leyendas. Una de ellas relata que Ondina Carisssia se enamoró perdidamente del guapo general latino Tito Carissio, pero el romano, dado que la ninfa era astur, raza y pueblo que los romanos tenían que dominar, la burló y la despreció. Ella sintió tal dolor que estuvo llorando durante años, y todas esas lágrimas terminaron por inundar la legendaria ciudad de Lucerna y así formar el lago. La leyenda también cuenta que todos los años al amanecer del día de San Juan, se vislumbra al fondo el reflejo de la ciudad de Lucerna.

El Lago de Carucedo es un espacio natural protegido como reserva ornitológica. En los alrededores, encontramos bosques de acebuches, castaños, encinas, y juncos. También es habitual ver patos, y bajo sus aguas especies como la anguila, la boga, y truchas.

Más información en: www.lagardelasmedulas.com