Urdiales de Colinas es un pintoresco pueblo situado al final de un angosto valle cerrado por un anfiteatro montañoso. Llegó a contar con unas treinta y cinco viviendas que se dedicaban a la ganadería, siendo sus campos sembrados principalmente de centeno.

A mediados del siglo XX la mayoría de los habitantes empezaron a ir a trabajar a las minas de carbón de Bembibre, lo que provocó la emigración de sus vecinos que tenían que hacer largos trayectos por malos caminos y con todo tipo de inclemencias meteorológicas.

Antaño tuvieron luz eléctrica en las casas proveniente de un salto de agua llamado la Fábrica, río arriba del pueblo, pero algunos vándalos dañaron las instalaciones y tuvieron que volver a los candiles.

Después de estar el pueblo más de veinte años en completo estado de abandono, en 1998 se empezaron a rehabilitar algunas casas y actualmente están tratando de sacar adelante a Urdiales y que resucite de sus cenizas, llevando a cabo una incondicional labor de mejora del pueblo, arreglando el camino de acceso, recuperando las fiestas o construyendo un merendero a la entrada.

Fuente: sanchezjl.blogspot.com
Foto: cuenya.blogspot.com