Situada a orillas del río Burbia, pertenece a tierras de Ancares. Se accede desde Villafranca por carretera hasta Veigueliña, tomando luego un camino de tierra. Son, después de Las Médulas, las más espectaculares. Llegaron a excavarse 40 millones de m3 de tierras aluviales, que eran lavadas para extraer el oro. Esto dio lugar a un gran manto de sedimentos aún hoy visible en el margen del río.

La forma de explotación fue muy similar a la empleada en Las Médulas, mediante la práctica del ruina montium. De aquella época se conservan todavía acueductos por los que era conducida el agua hasta los estanques de retención.

En las proximidades se han localizado diversos castros o asentamientos fortificados do de vivía la población astur que trabajaba en la mina: La Coralina y Campo do Castrelo en Prado de Paradiña, El Castrillón en Ribón y El Castro en Veigueliña