La calabaza es el fruto en baya de la calabacera y pertenece a la familia de las Cucurbitáceas. Destaca sobre todo porque posee un bajo aporte calórico. Por el contrario, su alto contenido en agua y fibra, hacen de esta hortaliza un alimento ideal para las personas que estén siguiendo una dieta de adelgazamiento, y para aquellos que sufren de retención de líquidos o de estreñimiento.

ORIGEN Y VARIEDADES

Algunas fuentes afirman que su origen está en América, pero parece ser que la calabaza es una hortaliza originaria de Asia Meridional, que en un principio se cultivaba para el aprovechamiento de sus semillas más que para ser consumida como hortaliza.

No fue hasta el siglo XV cuando los españoles introdujeron la calabaza en Europa, donde se propagó en mayor medida por los países de clima más cálido.

Las principales variedades de calabaza son: la de verano y la de invierno.

PROPIEDADES NUTRITIVAS

La calabaza es también fuente de vitaminas y minerales, destacando la presencia de la vitamina A, E y C, y un importante aporte de antioxidantes.

Entre sus beneficios destaca:

  • Además de las vitaminas aporta magnesio, calcio, potasio, fósforo y hierro.
  • Tiene un efecto diurético, pudiendo ser utilizada en casos de trastornos urinarios.
  • Es fuente de fibra, que además de ser digestiva tiene un efecto saciante.
  • Ayuda a regular el nivel de glucosa en la sangre.
  • Su contenido en beta-caroteno resulta esencial para la visión, el buen estado de la piel, los tejidos y para el buen funcionamiento de nuestro sistema de defensas.
  • El beta-caroteno, al igual que la vitamina E y C, neutraliza también los radicales libres, y contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y de cáncer.