La alcachofa es una hortaliza con mucha historia, que se nos presenta verde o morada según el tipo, y que tiene unas propiedades fabulosas gracias a su composición.

  • Comenzaremos destacando la cinarina, una sustancia que estimula la secreción de bilis y que favorece la digestión de las grasas que estemos comiendo en ese momento.
  • Como muchas hortalizas, la alcofa también es rica en fibra, ayudando por lo tanto a reducir la glucosa en sangre al tiempo que protege contra el estreñimiento.
  • Tiene fitoesteroles, que contribuyen a controlar los niveles de colesterol en sangre.
  • También contiene flavonoides, encargados de proteger contra las enfermedades cardíacas y favorecer la acción antioxidante.
  • Otra de sus propiedades es la inulina, un carbohidrato que se metaboliza lentamente en el organismo formando fructosa en lugar de glucosa.
  • Por otra parte, la alcachofa contiene fósforo, hierro, magnesio, calcio y potasio así como vitamina B1, vitamina C y niacina.

Otra ventaja de las alcachofas es que son muy fáciles de preparar y son muy versátiles.

En cuanto a la dieta

La alcachofa tiene menos de un 1% de grasa y poca cantidad de hidratos por lo que su valor calórico es muy bajo. Además, al favorecer la digestión de las grasas, hace que sea un complemente perfecto en dietas de adelgazamiento.

Pero es importante tener en cuenta, que no hay alimentos milagro, y que todas estas propiedades y beneficios son un mero acompañamiento para un estilo de vida sano que fusione ejercicio con una dieta equilibrada.