Esta es una receta sorprendentemente sencilla y que puede servir de base para preparar un sin fin de recetas de galletas. Además, podéis animar a los más pequeños de la casa a que os echen una mano. Estamos seguros de que les encantará todo el proceso. ¡Sobre todo darles forma!

2 barras de mantequilla sin sal (200g)
Chocolate blanco
1 taza de azúcar glass (170 g)
1 huevo
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 ½ cucharaditas de extracto de almendra (opcional)
2 ½ tazas de harina para todo uso (aprox. 300-320 g)
1 cucharadita de sal

Mezclamos la mantequilla y el azúcar con una batidora de mano. Añadimos el huevo y mezclamos bien, y a continuación, agregamos el extracto de vainilla.

Mezclamos la harina y la sal en una taza y añadimos poco a poco a la mezcla húmeda, batiendo a baja velocidad.

Cubrimos la masa y la dejamos reposar en el frigorífico 2 horas.

Mientras el horno se caliente a 180ºC, amasamos y extendemos la masa dejando un espesor de 6-7 mm aproximadamente. ¡Toca darles forma!  Nosotros elegimos un molde de estrella, pero podéis usar ¡el que más os guste!

Colocamos la galletas en una bandeja de horno forrada con papel de horno durante, y horneamos durante 14-16 minutos hasta que los bordes estén dorados.

Mientras dejamos enfriar, podemos ir preparando la decoración que irá en función del gusto de cada, una opción es usar un glaseado sencillo a partir de azúcar glasé y un poco de agua o también derretir chocolate blanco en un bol y cubrir las galletas con él.