Somos afortunados, y es que sin duda el Bierzo es una de esas tierras privilegiadas en las podemos decir que: crece de todo. Entre estos frutos que crecen en nuestros bosques, podemos encontrarnos las frambuesas, conocidas como el caramelo de la naturaleza debido a su llamativo color, su sabor dulce y jugoso. Pero además, las frambuesas, tan pequeñas ellas, tienen un enorme poder antioxidante, entre otros singulares beneficios para el organismo.

Las frambuesas tienen un alto contenido en fibra, son fuente de vitamina C, B, ácido fólico, manganeso, cobre, magnesio y hierro. Una taza de frambuesas nos aporta la mitad de la cantidad diaria recomendada de vitamina C, por lo que se convierte en una fruta con un alto poder antioxidante.

En el campo de la medicina se han estudiado sus propiedades llegando a la conclusión de que es un producto eficaz para:

La salud del corazón

Los flavonoides de las frambuesas ayudan a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, incluso en pequeñas cantidades.

Control de la diabetes

Las frambuesas tienen una gran cantidad de piel y por tanto su contenido en fibra ayuda a mantener estable el azúcar en la sangre.

El cerebro

La ingesta de flavonoides mejora la memoria, así como la disminución de la demora en la capacidad cognitiva relacionada con el envejecimiento.

Salud ocular

Los alimentos ricos en vitamina C han demostrado ayudar a mantener los ojos sanos, proporcionando protección contra el daño de la luz ultravioleta.

Además, las frambuesas apenas aportan calorías al organismo, por lo que se pueden usar en dietas de control de peso.

Se pueden consumir frescas en macedonia, con un poco de azúcar, con yogur, con cereales, en compota, en ensaladas…; y son una excelente forma de iniciar a los más pequeños en el consumo habitual de frutas.