Son muchas las grandes Bodegas de vino que tenemos en el Bierzo. Bodegas que encontramos en diferentes localidades de la comarca: Arganza, Cacabelos, Villafranca, Bembibre, Camponaraya, Ponferrada… A todas ellas les une el amor por el vino, su forma particular de cuidarlo y mimarlo hasta conseguir el caldo deseado.

Pero el Bierzo no solo está formado por grandes productores, sino que todavía hoy en día pervive el pequeño viticultor que elabora su vino casero, con orgullo, con tesón y paciencia. Nos acercamos a ellos para ver cómo elaboran su vino de una forma artesanal.

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Después de recoger el fruto lo introducen en pequeñas prensas de madera, donde la uva es aplastada para conseguir extraer todo su jugo. Actualmente las prensas han evolucionado para facilitar la labor de prensado. Se utilizan prensas neumáticas, cerradas herméticamente, y que permiten una mayor extracción de mosto de forma menos trabajosa.

El prensado dura varias horas. Las uvas van mermando en el interior de la prensa y se añaden uvas nuevas.

Normalmente a cada prensada se le dan varias pasadas a fin de extraer la mayor cantidad de líquido posible.

El vino se deposita en depósitos apropiados para comenzar con el proceso de fermentación del mosto. Un proceso que requiere de tiempo y vigilancia constante, y donde los pequeños viticultores tienen en cuenta las heladas y condiciones climáticas para realizar sus trasiegas. Pero esto, es otro tema.