En nuestra comarca hay una gran afición micológica, y es que nuestro ya famoso microclima, y suelo silicio, son idóneos para los hogos. La altura y así como la humedad y la proliferación de todo tipos de árboles, hace que el Bierzo sea uno de los mejores lugares para la recogida de setas.

Con la llegada del otoño, bosques, montes, viñas e incluso en las ramas de algunos árboles surgen una gran cantidad de setas de las más diversas formas, tamaños y colores.

Desde hace mucho tiempo y a causa de su aspecto, las setas fueron objeto de curiosidad pero también de un aprovechamiento desigual según las zonas, pues siempre han estado acompañadas de temor y desconfianza. Sin embargo, el mundo de las setas ha terminado por desarrollar una importante cultura y ciencia a su alrededor. De hecho, en el Bierzo, llevan celebrándose nada menos que 22 años las Jornadas Micológicas del Bierzo que cuentan con un amplio programa de actividades conferencias y exposiciones.