El cultivo de viñedos requiere de un trabajo constante y atento durante todo el año. Para obtener una buena vendimia hay que podar las cepas, arar los terrenos, sulfatar las plantas, vigilar la climatología y las enfermedades para evitar que todo el esfuerzo se pierda en unas pocas horas.

Las enfermedades suelen atacar durante el crecimiento de la uva, siendo la plaga más peligrosa la filoxera. Esta enfermedad llegó a Europa a través de viñas importadas de Estados Unidos afectando a las especies europeas pero a las americanas.

La filoxera hizo gran daño en la comarca del Bierzo, donde la forma de combatirla fue injertar las viñas con la especie americana, para fortalecer la vid.

Son especialmente peligrosas las tormentas de verano, el granizo, las nieblas y la lluvia en exceso que pueden pudrir el fruto.