La comarca de El Bierzo es tierra de larga tradición en la elaboración de embutidos. Incluso hoy en día todavía hay lugares que mantienen viva la tradición artesanal en la elaboración de estos productos, desde el chorizo y el jamón, hasta el más preciado tesoro de nuestra gastronomía, el Botillo.

Los embutidos son carnes condimentadas con diferentes especias y hierbas aromáticas que luego se introducen en las tripas naturales de animal, y su origen está directamente ligado a la sal (en el año 2670 a.C.)

Desde la prehistoria, el hombre buscó formas de preservar la carne, primero secándola al sol, después envolviéndola en grasa y con el descubrimiento del fuego, se ayudaban del humo y la cocción.

No se sabe el origen exacto de la elaboración de los primeros embutidos pero en obras literarias Griegas ya se podían encontrar algunas referencias, y en el Imperio Romano preparaban embutidos para rituales, además de crearse, por primera vez, el oficio de carnicero.

La elaboración de los embutidos evolucionó como un esfuerzo para ahorrar y conservar la carne que no podía ser consumida fresca. Aunque el gran auge no llegó hasta la edad media; casi de la misma forma que todos hemos conocido, las familias criaban a los animales hasta la llegada del invierno, cuando llegaba el momento de celebrar las matanzas, y elaborar esos alimentos que supondrían el sustento durante el resto del año.