Un nuevo estudio afirma que el vino, junto al té y el café, mantienen activas unas bacterias que son importantes para nuestro intestino. Por lo visto el vino ayuda a mantener un buen nivel de bacterias buenas que equilibren a las malas que se encuentran en nuestro intestino.

El estudio liderado por la doctora Alexandra Zhernakova se realizó entre más de 1.100 personas. Se analizaron muestras de heces de los participantes y se comprobó que el consumo de frutas, verduras y yogur beneficia al microbioma, así como beber café, vino, té y suero de leche.

Por supuesto todo esto siempre teniendo en cuenta un consumo moderado.