El vino siempre ha estado muy presente en la cocina. Es un ingrediente determinante a la hora de elaborar determinados platos. Una caldereta de pescado, unos hongos o una carne de caza precisan de la presencia del vino para su adecuada preparación.

¿Para qué se utiliza el vino en la cocina? Entre otros muchos ejemplos, destacamos:

  • El vino se usa para marinar carnes porque las ablanda y realza su sabor. Es el caso de las carnes de caza y carnes más hechas.
  • También se utiliza para infinidad de salsas, en reducción, de forma que el alcohol se evapora y permanecen sus aromas y sabores.
  • Está presente en el adobo de muchas carnes, acompañado de ajo y especies.

cocinar con vino en cocina del bierzo

Una vez más es muy importante elegir el vino adecuado. Importa el color, el grado de acidez, el cuerpo, sus azúcares… El vino tinto, por su color, se reserva para salsas oscuras y el blanco para salsas claras. El alimento adquiere el sabor del vino, por lo que es importante probarlo antes de utilizarlo para saber si es el adecuado para nuestro plato.

El fuego es enemigo de los vinos delicados, por ello hay que cocinarlo a fuego lento y siempre al principio de un plato, para reducir, o al final, para impregnar el aroma del vino.

Finalmente recordar que un mal vino puede estropear una excelente receta. Elegir un buen caldo nos ayuda a potenciar y mejorar los sabores de cada plato.