Una de las mayores preguntas que rodea a el tomate es su condición de fruta o verdura.

El tomate: verdura o fruta

Origen de la duda

El origen de la duda entre si el tomate es una fruta o una verdura nace en el siglo XIX. En concreto en Estados Unidos. En 1887 en la Corte Suprema de Estados Unidos aprobaron la ley con la que se imponía un impuesto a las hortalizas importadas. Pero no a las frutas. Por ello, las compañías importadoras de tomates, basándose en la biología, intentaron demostrar que se trataba de una fruta, puesto que nacía del ovario de una flor. No obstante, el gobierno determinó que al no emplearse en postres, se consideraba hortaliza, por lo que debían pagar.

Como podemos ver, este debate sigue en pie 123 años después.

¿Fruta o verdura?

La realidad es que el tomate es fruta y verdura a la vez. ¿Por qué? Según su clasificación botánica lo consideramos fruta. Este tipo de clasificación se basa en las características fisiológicas de las plantas. Esta vertiente define fruta como aquella que tiene, al menos, una semilla y crece de la flor de una planta. Por tanto el tomate, que cumple ambos requisitos, entraría dentro de esta clasificación.

Sin embargo, si seguimos la clasificación culinaria la cosa cambia. Para esta vertiente una verdura es la que tiene una textura más dura y un sabor más blando. Además, es la que se utiliza en platos como salteados, sopas o guisos. Por lo que siguiendo esta teoría, el tomate lo podríamos considerar verdura.

Algunas recetas

A pesar de que no se considera un producto típico de postres, lo cierto es que podemos encontrar bastantes recetas dulces en las que podemos incorporarto. Una de ellas, y que podríamos considerarla la base de las demás es la mermelada de tomate. Con ella podemos hacer tartaletas, tostas o tartas. Otro plato con tomate, y que además es ideal para estas fechas es el sorbete de tomate.