Aunque su origen no termina de estar del todo claro, se cree que lo más probable es que, y pese a que hay quien opina que se trata de una variedad autóctona, el origen de la uva Mencía esté ligado a la invasión de los romanos en el noroeste de la Península. De hecho, existen referencias a las viñas de nuestra Comarca y de Valdeorras en algunas citas de los escritos del romano Plinio.

La viñas sufrieron un declive natural junto con el del Imperio Romano pero resurgieron durante la Edad Media de la mano de los monasterios medievales, y sobre todo con el auge del Camino de Santiago, en cuyo recorrido fueron naciendo y expandiendo las viñas, y el vino fue cobrando más importancia, pues no solo servía como bebida de reconforte para peregrinos, si no que también se usaba como moneda de cambio o para pagar impuestos.

Hoy en día La variedad Mecía es la variedad tinta principal que se produce en el Bierzo con una representación de casi el 75% de la uva que se cultiva en la zona.