El corcho para los tapones de vino se extraen del alcornoque, un producto natural y ecológico.
El tapón que se coloca en las botellas de vino es de gran compresibilidad y gran capacidad de recuperación, tiene un diámetro de 24 mm, y se coloca comprimido en cuellos de botella de 18 mm.

El tapón de corcho permite airear el vino, pero una vez la botella reposa en posición horizontal, el vino humedece el tapón y no permite que el oxígeno entre. Es especialmente importante porque influye en la conservación del vino. Una característica muy importante para el vino es la impermeabilidad a líquidos y gases, la penetración de oxigeno en una botella tapada es de 0,1 ml en un año. También raramente se pudre.

Al descorcharse debe oler a vino y no a corcho y el color del corcho distinto en la zona de contacto con el vino, ya que el tiempo y los pigmentos del propio vino tiñen esa zona del corcho. La forma del tapón deberá ser lo más uniforme posible. Estas señales nos indican que el vino se ha conservado adecuadamente.

Tipos de tapones de corcho para el vino:

El que más se utiliza para vinos jóvenes es el de 24-26mm de diámetro, con 38mm de longitud,  debido a su corta vida, son vinos que normalmente se deben consumir en menos de dos años.
Para vinos con periodo de guarda de 10 años, tendrán un corcho de 44-45mm de longitud.
Vinos con una vida de 18-20 años, se utilizarán corchos de 49mm.
Vinos de más de 20 años, los corchos serán de 54mm.

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