El cocido es uno de los alimentos más completos que existen. Su contundencia lo hace un plato típico del invierno, apropiado para un día de descanso ya que es de agradecer dar un paseo después de tan rotunda comida. España es un país de cocidos, donde existen diferentes elaboraciones famosas, todas ellas similares entre sí, todas ellas diferentes. El cocido es un plato de invierno, de zonas frías, quizá por ello es más característico en la mitad norte de la península.

La olla berciana en un cocido típico del Bierzo, compuesto por legumbres, principalmente garbanzos, verduras de invierno como acelgas, repollo o berzas, y productos cárnicos derivados de la matanza del cerdo tales como oreja y pata de cerdo, costilla, chorizos, lacón y el famoso botillo. Admite otro tipo de carnes, también se puede utilizar morcillo de ternera y gallina.

Es un plato que requiere de una larga elaboración. Primero se cuecen las carnes que requieren de mayor tiempo (lacón, oreja y pata) y que previamente habremos dejado en remojo durante varias horas con los garbanzos. De la cocción de todas las carnes se obtiene un caldo muy sustancioso, que se utiliza para cocer las verduras y patatas que han de servirse acompañadas de los garbanzos. También se aprovecha el caldo, normalmente rebajado con un poco de agua, para elaborar la sopa de cocido.

Es un plato que gusta de compartir, de conversar en la mesa y dedicarle su tiempo. Se sirve todo a la vez, pero en fuentes diferentes las verduras y las carnes. Y se consume según gustos, un trocito de esto con un poquito de aquello, todo ello acompañado de un buen paz de hogaza y de un vaso de vino tinto.

Un año más el invierno nos trae el frío, la nieve, el ansiada agua; y como no, nos invita a disfrutar de un buen cocido berciano.