El castillo de Cornatel fue construido entre los siglos IX y XVI, ubicado en una zona elevada desde donde se controla el Valle del Sil.

Perteneció a la orden de los Templarios y, posteriormente, pasó a ser propiedad del Conde de Lemos.

El conjunto de la fortaleza tiene planta irregular por necesidad de adaptación al terreno en que se halla asentada. Un estrecho sendero exterior de la muralla norte nos conduce a la entrada principal retranqueada entre dos lienzos de grueso muro donde se observan a cada lado dos almenas para defensa y vigilancia.

Atravesando el arco de entrada semiderruido entramos en el interior donde nos rodea el amplio patio de armas, con forma de polígono irregular. La mayor parte de las dependencias del castillo se sitúan a la izquierda, comenzando por la torre de vigilancia y defensa ceñida a la puerta principal; a continuación se van alineando construcciones difícilmente identificables que albergarían otras dependencias necesarias en un castillo: viviendas, almacenes, calabozos, cuadras, silos.

Los lienzos de muralla y las torres están hechas de mampostería, sobre todo de pizarra por ser un material abundante en la zona.El castillo carece de cualquier signo, figura o emblema atribuible a algún determinado linaje u orden de caballería.

 

En su interior se realizan exposiciones de forma periódica.

Ha sido restaurado en dos ocasiones , la primera en el año 2002 asegurando los lugares más deteriorados y dotándole de elementos de seguridad, para poder ser visitado de cara al público.

La segunda en el año 2003 con la iluminación exterior.

En el año 2006, se abrió al público.

La entrada general tiene un precio de 3€.