Diversos son los puntos desde los que se puede acceder a el Bierzo y distintos los caminos, pero el que ha gozado de mayor prestigio y tradición es el Camino de Santiago Francés. Si bien no es fácil enumerar la infinidad de monumentos, paisajes y puntos de interés que encontramos a nuestros paso por el Bierzo, más difícil nos resulta describir su belleza y simple grandiosidad. Desde la Cruz de Ferro, en Foncebadón, hasta Pedrafita do Cebrerio, ya en la vecina Galicia, atravesamos el Bierzo de este a oeste, cruzamos sus ríos a través de puentes de piedra romanos, y descubrimos un variado paisaje de vides, frutales, huertas y prados.

Es fácil encontrar albergue allá donde llegamos, y siempre gta algo que está esperando a ser visitado. Continuar el camino no es fácil, la curiosidad nos invita a desviarnos para conocer parajes como el Valle del silencio, con su iglesia mozárabe, Las Médulas y el legado de los romanos, la pinturas rupestres de Sésamo y, entre muchos otros, el Castro de Chano.

Un camino que nos lleva desde la mencionada Cruz de Ferro a Molinaseca, Ponferrada, Cacabelos y Villafranca, para obligada para conocer la Puerta Norte o del Perdón, lugar donde los peregrinos impedidos puede alcanzar su jubileo.