El botillo es un embutido de cerdo típico del Bierzo, que se elabora con trozos de costilla, espinazo y rabo de cerdo adobados y ahumados. Para su consumo hay que cocerlo en abundante agua durante mucho tiempo. Se sirve acompañado de legumbres y verduras. ¿Pero qué podemos hacer cuando nos sobra un trozo de botillo? Hoy os proponemos su consumo no como plato único sino como aperitivo, en forma de deliciosas croquetas estilo bierzo: croquetas de botillo.

Ingredientes:

  1. Botillo cocido
  2. Leche
  3. Harina
  4. Mantequilla
  5. Sal, nuez moscada y pimienta negra
  6. Pan rallado
  7. Huevo
  8. Aceite de oliva

Modo de preparación:

  • En primer lugar deshuesamos y desmenuzamos el botillo.
  • En una sartén ponemos un poco de mantequilla y un poco de aceite de oliva.
  • Añadimos los trozos de botillo y dejamos que el aceite adquiera su sabor.
  • A continuación, a fuego bajo, añadimos la harina y la doramos para que adquiera color y se empape de todo el sabor del botillo.
  • Añadimos poco a poco leche hasta formar una bechamel consistente.
  • Probamos y rectificamos de sal, añadimos un poco de pimienta negra molida y nuez moscada.
  • Removemos y retiramos a una fuente.
  • Dejamos enfriar.
  • Cuando la masa está fría, formamos bolitas de croquetas.
  • Batimos un par de huevos y disponemos pan rallado en un plato.
  • Pasamos la bolitas por el huevo y luego por el pan rallado, y freímos en abundante aceite bien caliente.
  • Doramos por todos los lados y escurrimos en papel absorbente.
  • El resultado es sorprendente.
  • Unas deliciosas croquetas, crujientes y sabrosas.
  • Si habéis elaborado muchas croquetas, podéis congelarlas sin freír, después de pasar por el huevo y pan rallado.
  • Así tendréis siempre a mano unas riquísimas croquetas del Bierzo con las que sorprender a vuestros amigos.