1,5 kg de calabaza
250 ml agua
200 ml nata liquida
200 ml caldo vegetal
Sal

Los picatostes
½ barra de pan viejo
2 ajos
Aceite de oliva

Es Halloween así que mejor que celebrarlo con una crema de calabaza, ideal para estos días en los que el frío empieza a apretar y nos apetece entrar en calor con un plato rico y sano.

Comenzamos aflojando el centro de la calabaza y la vaciamos con ayuda de una cuchara. Después la cortamos en rodajas, quitamos la corteza, y la troceamos en dados grandes.

Introducimos la calabaza troceada en una olla, añadimos el agua y sazonamos. En cuanto empiece a hervir tapamos y cocinamos a fuego medio durante 20/30 minutos. Si no tenemos claro el tiempo, nos fijaremos en que estará listo cuando los dados se deshagan.

Con la batidora haremos el puree añadiendo la nata poco a poco y finalmente el caldo vegetal hasta conseguir el espesor deseado.

Si no queréis enredarnos más en la cocina podemos optar por comprar los picatostes ya hechos, pero si sois de los que preferís hacer las cosas en casa, allá vamos:

Cortamos la barra de pan en dados, mientras que por otro lado cogemos dos dientes de ajo, enteros y con piel, y hacemos una pequeña inserción en medio.

Calentamos una sartén con abundante aceite de oliva y freímos los ajos durante un minuto aproximadamente. Después agregamos el pan y lo freímos con cuidado. Retiramos en cuanto veamos que el pan se empieza a tostar.

Los dejamos en un plato con papel de cocina, y echamos un poco de sal.

Servimos la crema y los picatostes en un cuenco hondo y a disfrutar.