El jengibre es una planta aromática que pertenece a la familia de los tubérculos, con un sabor marcadamente picante, lo que lo convierte en un buen condimento gastronómico.

El jengibre fue una de las plantas más populares de Oriente en la antigüedad, gracias a sus propiedades: se trata de un antiinflamatorio natural que ayuda a combatir diversas enfermedades cardíacas, digestivas o respiratorias.

En cuanto a las vitaminas, el jengibre es rico en Vitaminas B y C, además de ser también rico en minerales como el aluminio, fósforo, calcio y el cromo.

Algunas de sus propiedades son:

  • Ayuda contra las náuseas
  • Es digestivo
  • Antiinflamatorio natural
  • Ayuda a aumentar el calor corporal
  • Acelera el metabolismo
  • Aumenta la libido
  • Previene enfermedades cardíacas
  • Mejora la circulación
  • Combate las migrañas
  • Ayuda contra el estrés
  • Disminuye problemas musculares
  • Evita la congestión
  • Calma los dolores menstruales
  • Previene el cáncer de colon
  • Refuerza las defensas
  • Tratamiento dermatológico
  • Concilia el sueño

El jengibre molido es mucho más concentrado que la raíz, por lo que se recomienda usar una cantidad moderada tanto en remedios, como condimento para sopas, purés, carnes, pescados, salsas… y también ¡nuestros postres! Ahora que llegan las fechas navideñas, el jengibre es muy usado para la elaboración de galletas entre otros dulces platos.