Hay muchos modos de disfrutar del chocolate, pero ninguna como darse un paseo por un paraje bonito, disfrutando del frío del invierno, incluso de la nieve y después del paseo tomarse un chocolate calentito acompañado de los correspondientes churros. En el Bierzo podemos disfrutar en familia de lugares como los Ancares, Reserva Natural de la Biosfera, y con un poco de suerte ver algún corzo con nombre “Bambi”. Visitar una palloza (vivienda tradicional ancaresa hecha a base de piedra, madera y paja), o ver un antiguo Castro. El Castro de Chano es un importante yacimiento arqueológico prerromano datado entre finales del siglo I a C. y principios del siglo I d C.

Los Ancares bercianos basa su filosofía en el respeto a la herencia de la naturaleza. En su espectacular vegetación encontramos árboles milenarios, bosques y sotos de castaños, hayas, robles, tejos, acebos, alisos, abedules, capudres, avellanos y chopos. Merece la pena conocer los Ancares y el chocolate también.