Por fin llega la época que los amantes de las setas estamos esperando. En otoño encontramos en el Bierzo una amplia variedad de hongos que son toda una delicia en la mesa.

Los níscalos y los boletus comienzan a aparecer, de forma mágica, tras las primeras lluvias y gracias al calor acumulado en la tierra.

Buscar las setas en todo un placer. Nos adentramos en los bosques, por caminos existentes o inventados, disfrutamos de la frescura del otoño y del olor del campo.

Es muy importante extremar las precauciones a la hora de recoger las setas. En caso de duda, nunca arriesgar.

Las setas se recogen con cuidado, para no estropearlas, y se depositan en una cesta de mimbre a fin de dejar que las esporas caigan al suelo y permitan la germinación de nuevos hongos.

Las especiales condiciones climáticas y geográficas del Bierzo lo convierten en todo un paraíso donde encontramos setas desde otoño hasta la primavera, siendo la época otoñal la más abundante en este fruto. Se contabilizan aproximadamente unas 750 especies distintas, y aunque algunas se parecen mucho entre sí no todas son comestibles.

Son muchas las recetas que podemos elaborar: a la plancha, revueltos y tortillas, guisos… ¡No dejéis de disfrutarlas!