Colinas del Campo, o Colinas del Campo de Martín Moro Toledano sin queremos ser rigurosos, no solo tiene el nombre más largo de un pueblo en España, sino que además posee una belleza y un encanto del todo singular.

Situado entre las cumbres del Catoute y Arcos de Agua, este pequeño pueblo se halla al fondo del valle y está dividido por el Boeza en dos barrios que se comunican por un elegante puente de piedra.

Su arquitectura es la típica de la tierra, casas de patín y corredor, de planta rectangular, dos alturas, escalera exterior y cubierta de pizarra. Una singularidad le ha llevado a ganarse el distintivo de Conjunto Histórico-Artístico.

Desde colinas hay un camino empinado que conduce a la Campa de Santiago donde hay una ermita de piedra que todos los años, durante el 25 de julio, atrae a numerosas personas en una romería muy concurrida.

Son varias las rutas que se pueden hacer entre cascadas, abedules y acebos, pero la del Caotute (2.112m), el segundo pico más alto de la comarca berciana, es sin duda de las más conocidas y transitadas.