A partir de Folgoso de la Ribera se abren ante nosotros 27 kilómetros de dificultad media que nos conducirán hasta la localidad de Colinas del Campo de Martín Moro Toledano. Allí, atravesaremos las primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica y penetraremos en uno de los últimos terrenos habitados del urogallo cantábrico.

Muy amenazada, esta bella ave se oculta en espesos montes de robles y pinos, lejos de las miradas de los curiosos. Sin embargo, con un poco de suerte es posible verlo, o al menos oírlo.

Cinco kilómetros antes de llegar a nuestros destino, llegaremos a la localidad de Igüeña.

En Colinas del Campo finaliza nuestro recorrido. Esta localidad, declarada como Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico, se encuentra a orillas del Boeza.

Esta zona tiene un enorme valor geomorfológico, pues lo valles que irradian del Catoute presentan abundantes huellas de morfología glaciar.

Foto Urogallo