Esta senda de dificultad media, recorre los 20,5 km que separan Cadafresnas de Sobrado. Esta es sobre todo, tierra de castaños; seguramente la de más abundancia de este árbol de toda la Unión Europea, lo cual no sólo se explica por su baja altitud, sino por la particular relación que establecieron con los pueblos vecinos de las montañas del Caurel que bajaron río abajo plantando castañas para obtener reservar alimenticias en el invierno, lo que creó intensos lazos humanos que aún hoy en día se aprecian.

Desde el camino que nos lleva de Cadafresnas a Viariz, se puede disfrutar de una magnífica vista de Villafranca del Bierzo, segunda población de la comarca y antigua capital de la misma. La antigua y señorial Villafranca tiene un raro privilegio: los peregrinos que lleguen hasta ella pueden ganar el jubileo sin tener que completar su ruta hasta Santiago de Compostela.

Tras Viariz, llegamos a Hornija y luego a Cabeza de Campo, desde donde tomaremos un camino que discurre en paralelo al río Selmo, famoso por la calidad de sus aguas trucheras, hasta finalizar el recorrido en Sobrado.

Es esta también tierra de valores singulares para el mamante de la naturaleza, para lo cual el viajero tendrá que acercarse hasta los farallones de caliza de la Sierra de la Encina de la Lastra, una rareza en tierras ácidas. A los entusiastas de la arqueología no les será difícil rastrear los vestigios de la Vía Nova que trazaron los romanos para comunicar Las Médulas bercianas con el norte de Portugal.