Aunque es considerado un plato típico de Galicia, este caldo ha formado parte, desde hace muchas generaciones, de la gastronomía berciana. Sin duda, el mejor antídoto contra el frío.

1 kg de grelos
4 litros de agua
350 gr. de panceta salada
50 gr. de unto
1 hueso de ternera
Pollo (esqueleto o una pata)
250 gr. de habas (a remojo del día anterior)
600 gr. de patatas
Sal

Dejamos la panceta a remojo la noche anterior si consideramos que está muy salada, y cambiaremos el agua al menos una vez.
Llenamos una olla con agua y añadimos la panceta, el hueso de ternera, el unto, el esqueleto de pollo, y las habas. Dejamos cocer a fuego medio durante aproximadamente media hora.
Comprobamos el punto de sal antes de añadir sal si fuese necesario.
Retiramos el hueso de pollo, el unto y el hueso de ternera, y dejamos cocer otros 20 minutos.
Mientras tanto, lavamos los grelos, y los cortamos desechando el tallo. También pelamos las patatas y las cortamos en tacos un poco grandes.
Añadimos los grelos y las patatas y cocemos unos 15 minutos.
Dejamos reposar con la olla tapada oros 15 minutos, y una vez listo servimos caliente.