
En comidas o en postres, el limón está muy presente en nuestra cocina y su consumo tiene más beneficios de los probablemente seamos conscientes.
El poder terapéutico del limón es muy amplio y ha sido reconocido desde hace mucho tiempo. Ya en el siglo XVII, el limón era considerado digestivo y purificador de la sangre. En el siglo XVIII la flota inglesa viajaba con un cargamento de limones, para evitar que los marineros contrajesen la enfermedad del escorbuto.
SISTEMA CARDIVASCULAR
Es beneficioso en casos de arteriosclerosis e hipertensión arterial, pues los ácidos cítricos ayudan a oxidar y eliminar las grasas que obstaculizan el trabajo del corazón.
HIGADO, VESICULA E INTESTINOS
Estimula las secreciones biliares y ayuda a metabolizar las grasas. El limón neutraliza las toxinas, también ayuda a eliminarlas, reforzando la función antitóxica y protectora del hígado.
CATARROS, INFLAMACIONES DE GARGANTA Y PROCESOS FEBRILES
El limón alivia ciertas afecciones de las vías respiratorias, así como algunas inflamaciones de la garganta, afonía y amigdalitis gracias a sus propiedades refrescantes, antisépticas y su contenido en vitamina C. Su poderosa acción antibacteriana y antiviral sienta bien a las gargantas doloridas, úlceras de boca y gingivitis.
DEFENSAS FUERTES, COCTEL DE VITAMINAS Y MINERALES
El limón también contiene vitaminas del grupo B y E, y minerales como el potasio, magnesio, calcio y fósforo, cobre, cinc, hierro y manganeso. Este cóctel de vitaminas y minerales refuerzan el sistema inmunológico.
REUMA
Beber zumo de limón de forma regular puede ayudar a las personas que padecen problemas reumáticos, ya que disuelve las toxinas y los cristales que causan la gota.
Fuente: www.sabormediterraneo.com













